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Rasho Resplandece® 2018 - Ah5ora o Nunca y si va a ser nunca que sea Ahora.- -

POEMAS

ELEGÍA LAMENTABLE (JOSE ANGEL BUESA)

ELEGÍA LAMENTABLE (JOSE ANGEL BUESA) Desde este mismo instante seremos dos extraños
por estos pocos días, quien sabe cuántos años...
yo seré en tu recuerdo como un libro prohibido
uno de esos que nadie confiesa haber leído.
Y así mañana, al vernos en la calle, al ocaso,
tú bajaras los ojos y apretarás el paso,
y yo, discretamente, me cambiaré de acera,
o encenderé un cigarro, como si no te viera...

Seremos dos extraños desde este mismo instante
y pasarán los meses, y tendrás otro amante:
y como eres bonita, sentimental y fiel,
quizás, andando el tiempo, te casarás con él.
Y ya, más que un esposo será como un amigo,
aunque nunca le cuentes que has soñado conmigo,
y aunque, tras tu sonrisa, de mujer satisfecha,
se te empañen los ojos, al llegar una fecha.

Acaso, cuando llueva, recordarás un día
en que estuvimos juntos y en que también llovía.
Y quizás nunca más te coloques aquel traje
de terciopelo verde, con adornos de encaje.
O harás un gesto mío, tal vez sin darte cuenta,
cuando dobles tu almohada con mano soñolienta.
Y domingo a domingo, cuando vayas a misa,
de tu casa a la iglesia, perderás tu sonrisa.

¿Qué más puedo decirte? Serás la esposa honesta
que abanica al marido cuando ronca la siesta:
y tras fregar los platos y tras tender las camas,
te pasarás las noches sacando crucigramas...
y así, años y años, hasta que, finalmente,
te morirás un día, como toda la gente.
Y voces que aún no existen sollozarán tu nombre,
y cerrarán tus ojos los hijos de otro hombre.

La vuelta al hogar (OLEGARIO ANDRADE)

Todo esta como entonces
La casa, la calle, el río,
Los árboles con sus hojas
¡Y las ramas con sus nidos
Todo está, nada ha cambiado,
El horizonte es el mismo;
Lo que dicen esas brisas
¡Ya otras veces me lo dicho!

Ondas, aves y murmullos
Son mis viejos conocidos,
¡Confidentes del secreto
De mis primeros suspiros!

Bajo aquel sauce que moja
Su cabellera en el río.
¡Largas horas he pasado
A solas con mis delirios!

Las hojas de esas achiras
Eran el tosco abanico
Que refrescaba mi frente
Y humedecía mis rizos.

Un viejo tronco de ceibo
Me daba sombra y abrigo,
¡Un ceibo que desgajaron
Los huracanes de estío!

Piadosa una enredadera
De perfumados racimos,
¡Lo adornaba con sus flores
De pétalos amarillos!
El ceibo estaba orgulloso
Con su brillante atavío;
¡Era un collar de topacios
Ceñido al cuello de un indio!
Todos aquí me confiaban
Sus penas y sus delirios;
Con sus suspiros las hojas,
Con sus murmullos el río.

¡Qué triste estaba la tarde
Las última vez que nos vimos!
Tan sólo cantaba un ave
En el ramaje florido.

Era un zorzal que entonaba
Sus más dulcísimos himnos,
¡Pobre zorzal que venía
A despedir a un amigo!

Era el cantor de las selvas,
La imagen de mi destino,
Viajero de los espacios,
¡Siempre amante y fugitivo!

“¡Adiós!“ parecían decirme
Sus melancólicos trinos;
“Adiós, hermano en los sueños!
¡Adiós, inocente niño!“

Yo estaba triste, muy triste!
El cielo oscuro y sombrío,
Lo juncos y las achiras
Se quejaban al oírlo.
Han pasado muchos años
Desde aquel día tristísimo;
¡Muchos sauces han tronchado
Los huracanes bravíos!.
¡Hoy vuelve el niño hecho hombre,
No ya contento y tranquilo:
Con arrugas en la frente
Y el cabello emblanquecido!

Aquella alma limpia y pura
Como un raudal cristalino
¡Es una tumba que tiene
La lobreguez del abismo!

Aquel corazón tan noble,
Tan ardoroso y altivo,
Que hallaba el mundo pequeño
A sus gigantes designios,

¡Es hoy un hueco poblado
De sombras que no hacen ruido!
¡Sombras de sueños, dispersos
Como neblina de estío!

¡Ah! Todo está como entonces:
Los sauces, el cielo, el río,
Las olas, hojas de plata
Del árbol del infinito.

Sólo el niño se ha vuelto hombre
Y el hombre tanto ha sufrido,
¡Que apenas trae en el alma
La soledad del vacío!

NO ES EL AMOR QUIEN MUERE (Luis Cernuda)

NO ES EL AMOR QUIEN MUERE (Luis Cernuda) No es el amor quien muere,
somos nosotros mismos.

Inocencia primera
abolida en deseo,
olvido de sí mismo en otro olvido,
ramas entrelazadas,
¿por qué vivir si desaparecéis un día?

Sólo vive quien mira
siempre ante sí los ojos de su aurora,
sólo vive quien besa
aquel cuerpo de ángel que el amor levantara.

Fantasmas de la pena,
a lo lejos, los otros,
los que ese amor perdieron,
como un recuerdo en sueños,
recorriendo las tumbas
otro vacío estrechan.

Por allá van y gimen,
muertos en pie, vidas tras de la piedra,
golpeando impotencia,
arañando la sombra
con inútil ternura.

No, no es el amor quien muere.

RETORNOS DEL AMOR EN LA NOCHE TRISTE (Rafael Alberti)

RETORNOS DEL AMOR EN LA NOCHE TRISTE (Rafael Alberti) Ven, amor mío, ven, en esta noche
sola y triste de Italia. Son tus hombros
fuertes y bellos los que necesito.
Son tus preciosos brazos, la largura
maciza de tus muslos y ese arranque
de pierna, esa compacta
línea que te rodea y te suspende,
dichoso mar, abierta playa mía.
¿Cómo decirte, amor, en esta noche
solitaria de Génova, escuchando
el corazón azul del oleaje,
que eres tú la que vienes por la espuma?
Bésame, amor, en esta noche triste.
Te diré las palabras que mis labios,
de tanto amor, mi amor, no se atrevieron.
Amor mío, amor mío, es tu cabeza
de oro tendido junto a mí, su ardiente
bosque largo de otoño quien me escucha.
Óyeme, que te llamo. Vida mía,
sí, vida mía, vida mía sola.
¿De quién más, de quién más si solamente
puedo ser yo quien cante a tus oídos:
vida, vida, mi vida, vida mía?
¿Qué soy sin ti, mi amor? Dime qué fuera
sin ese fuerte y dulce muro blando
que me da luz cuando me da la sombra,
sueño, cuando se escapa de mis ojos.
Yo no puedo dormir. ¡Cuántas auroras,
oscuras, braceando en las tinieblas,
sin encontrarte, amor! ¡Cuántos amargos
golpes de sal, sin ti, contra mi boca!
¿Dónde estás? ¿Dónde estás? Dime, amor mío.
¿Me escuchas? ¿No me sientes
llegar como una lágrima llamándote,
por encima del mar, en esta noche?

MELANCOLIAS (Alfredo J. Asuad)

MELANCOLIAS (Alfredo J. Asuad) Muchas mujeres en mi vida han sido
ternuna, protección, áncia, pecado
y entre tantas, alguna me ha querido
allá en la tarde azul de mi pasado.
Yo también quise, quien que haya vivido
no tuvo de un amor el bien soñado?
y fue mi corazón jardín florído
donde cantaba un mirlo enamorado.
Pero la bella juventud airosa
voló de entre mis manos con los días
y aunque el recuerdo es fuente rumorosa
para estas ondas soledades mías
vive cautiva mi alma, pesarosa,
en una selva de melancolías...

DESEOS (Salvador Diaz Mirón)

DESEOS (Salvador Diaz Mirón) ¡Yo quisiera salvar esa distancia,
ese abismo fatal que nos divide,
y embriagarme de amor con la fragancia
mística y pura que tu ser despide!

¡Yo quisiera ser uno de los lazos
con que decoras tus radiantes sienes!
¡Yo quisiera, en el cielo de tus brazos,
beber la gloria que en tus labios tienes!

¡Yo quisiera ser agua y que en mis olas,
que en mis olas vinieras a bañarte,
para poder, como lo sueño a solas,
a un mismo tiempo por doquier besarte!

¡Yo quisiera ser lino, y en tu pecho,
allá en las sombras, con ardor cubrirte,
temblar con los temblores de tu pecho
y morir del placer de comprimirte1

¡Oh, yo quisiera mucho más! ¡Quisiera
llevar en mí, como la nube, el fuego;
mas no, como la nube en su carrera,
para estallar y separarnos luego!

¡Yo quisiera en mí mismo confundirte,
confundirte en mí mismo y entrañarte;
yo quisiera en perfume convertirte,
convertirte en perfume y aspirarte!

¡Aspirarte en un soplo como esencia,
y unir a mis latidos tus latidos,
y unir a mi existencia tu existencia,
y unir a mis sentidos tus sentidos1

¡Aspirarte en un soplo del ambiente,
y así verter sobre mi vida en calma,
toda la llama de tu pecho ardiente
y todo el éter de lo azul de tu alma!

¡Aspirarte mujer... de ti llenarme,
y en ciego y sordo y mudo constituirme,
y ciego, y sordo y mudo, consagrarme
al deleite supremo de sentirte
y a la suprema dicha de adorarte!

DIME (Jorge Luis Borges)

DIME (Jorge Luis Borges) Dime por favor donde estás,
en que rincón puedo no verte,
dónde puedo dormir sin recordarte
y dónde recordar sin que me duela.

Dime por favor dónde pueda caminar
sin ver tus huellas,
dónde puedo correr sin recordarte
y dónde descansar con mi tristeza.

Dime por favor cuál es el cielo
que no tiene el calor de tu mirada
y cuál es el sol que tiene luz tan sólo
y no la sensación de que me llamas.

Dime por favor cuál es el rincón
en el que no dejaste tu presencia.
Dime por favor cual es el hueco de mi almohada
que no tiene escondidos tus recuerdos.

Dime por favor cuál es la noche
en que no vendrás para velar mis sueños...
Que no puedo vivir porque te extraño
y no puedo morir porque te quiero.

EL FUEGO (Alejandro Mauriño-Correntino)

EL FUEGO (Alejandro Mauriño-Correntino) Un incendio destruye la casa del poeta. Con ella se queman sus papeles, sus proyec­tos, su atesorada y muy amada biblioteca. Una ruina humeante impregna de horror a quien moró en ese sitio. Pero piensa:

Nada he perdido. Soy honesto
tal vez un pasado personal,
Desconocido incluso para aquellos
que alguna letra mía han leído.

Hojas, ropas, muebles,
fueron el menú ansioso
del fuego. Quizás, viejas
fotografías secas ya de recuerdos.

Nada ciñeron con pasión
las llamas. Pero el humo
eleva al cielo lo oscuro
del pasado tiempo, hacia el viento.

Estoy aquí. Las cenizas
son resto de lo fatuo y vanidad
de lo eterno, de lo lejos
que siempre estuvo el arcano.

Soy libre. AI fin soy libre.

VIENTO DE AYER (TORCUATO LUCA DE TENA)

VIENTO DE AYER (TORCUATO LUCA DE TENA) ¿Es tu hija, verdad? La he conocido
por la estrella fugaz que hay en sus ojos,
la cabeza inclinada y la manera,
tan tuya, de mirar llena de asombro.
¿Es tu hija, verdad? lo han presentido
--¡desde tan hondo!--
unos vientos callados que dormían
bajo las aguas quietas, en el pozo
de los tiempos perdidos, donde guardo
las hojas que cayeron
de los sauces remotos.
Tiene luz en la frente
-tu misma luz-. Y el gesto melancólico.
Tiene el cuello tan frágil como tú lo tenías
y en el pelo los mismos
pájaros locos.
Tiene un viento de ayer entre los dedos,
y en el rostro...
tu firma escrita
con otra sangre
que no conozco.

RAZÓN DE AMOR (LEOPOLDO ALAS)

RAZÓN DE AMOR (LEOPOLDO ALAS) No es sólo la pasión de los abrazos,
la saliva, el aroma, el vértigo, los besos
o el plácido desvelo de la ausencia.

Mi amor es la fábula y la trama,
el relato interior que sigue a cada encuentro,
la glosa que acompaña los adioses,
el minucioso examen de las frases
y el eco que tu voz le pone a mi silencio.

Mi amor es ser feliz y no engañarme
anticipando el daño del negro desengaño,
cuando el sexo se esfume en el recuerdo
remoto y resentido de un orgasmo.
El consentir la calma en las mareas
y atesorar las horas y los días
de la fiesta de luz que celebramos,
del banquete voraz de los sentidos.

Y abolir la frontera de los cuerpos,
detenernos, subiendo la escalera,
a besarnos en todos los peldaños .

RAPSODIA (ALBERTO VANASCO)

RAPSODIA (ALBERTO VANASCO) Cuando digo mujer quiero decir tus ojos
cuando digo el amor quiero decir tu voz
cuando digo infinito quiero decir un día
y si digo el pasado digo todas las playas
donde estuvimos juntos
y si digo el futuro hablo de tu presencia que
se propaga por las cosas como un incendio
y si digo silencio quiero decir adiós
cuando digo las noches quiero decir tu cuerpo
cuando digo decir quiero decir tocar saltar
permanecer
cuando digo matar quiero decir tus gritos
tus celos de tigresa merodeando en las noches
y si digo dinero digo mis deudas y tus deudas
y si digo cordura digo tu locura y la mía
y si digo estar vivos quiero decir morirse
y cuando digo ahora digo tiempo
y cuando digo tiempo digo siempre
cuando digo dolor quiero hablar de todo
lo que odiamos juntos
y cuando digo odio quiero decir amar
y cuando digo muerte quiero decirlo todo
cuando digo tu nombre quiero decir tu nombre
y cuando digo vida quiero decir tu amor.

¿ Recuerdas ? (ALFREDO J. ASUAD)

¿ Recuerdas ? (ALFREDO J. ASUAD) Recuerdas aquella comarca distante
donde un día llegamos en viaje de amor,
cuando en su palacio, la reina de Saba
soñó con los ojos del rey Salomón ?

Recuerdas aquellos valientes guerreros
que el sueño velaban del lírico emir,
los mismos que un día su vida rindieron
por ver tu sonrisa y hacerte feliz ?

Las blancas arenas del suelo paterno,
las verdes palmeras y el cielo de azur;
recuerdas mi dulce princesa esas cosas:
Arabia… las Indias… Bagdad.. Estambul…?

Verdad que han pasado no sé cuántas lunas,
los hombres cambiaron, los tiempos también;
mas yo lo recuerdo y en todas las vidas
me dije esperando “mañana ha de ser”…

Y fue, pues ahora de nuevo a mi lado,
tus besos me colman de dicha y de amor,
aunque ya no sueña la Reina de Saba
con aquellos ojos del Rey Salomón.

NO ME MUEVE MI DIOS(Anónimo)

NO ME MUEVE MI DIOS(Anónimo) No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme el ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme al fin tu Amor y en tal manera
que, aunque no hubiera cielo, yo te amara
y aunque no hubiera infierno te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara
lo mismo que te quiero te quisiera.

MEDITACIONES FRENTE A LA TUMBA DE LILIANA (ALBERTO SZRETTER)

MEDITACIONES FRENTE A LA TUMBA DE LILIANA (ALBERTO SZRETTER) ¡ Cómo hablarte de la revolución
si al regresar de noche
sucio de túneles cansadas las pupilas
de mapas y de pólvora
hallaba tu sonrisa
Dulce. Apacible !

¿ Cómo decirte que planificábamos
repartir una estrella en cada frente ?
¿Qué soñábamos
dejar en cada mano una manzana
Dar a cada niño una hectárea de cielo
A cada obrero
Una herramienta, un pan, una guitarra
A cada muerto un sol y un arco-iris
Para que juegue
En el inmenso patio de la noche

¡ cómo hablarte de la revolucion
si al volver de remotas catacumbas
donde se practicaba
la romántica alquimia
de mezclar ilusion con proteínas
para que en cada hogar la sopa diaria
se convirtiera en himno,
te encontraba dormida, reposando
tu angustia silenciosa, en resignada espera !

¿ cómo hablarte del fuego?
¿cómo decirte que se preparaban
cardúmenes de dientes y cuchillos?
¿ que había un arsenal en el subsuelo
de cada pecho harto de injuticia?

¡Cómo hablarte de eso, si tus manos
__tus suaves manos débiles__
al momento felíz de mi regreso
trazaban filigranas
gaviotas y horizontes en el lienzo !

¿Cómo hablarte de la sangre en acecho?
¡Si eran tus propios dedos
los que puestos en cruz sobre los labios
me pedian silencio!

…Y caía la noche. La mitad de la noche
Yhablabamos de cosas…
…del pasado, el futuro
del tiempo insuficiente
como una calle estrecha que no puede
albergar tantos sueños…
Después en el silencio de la alcoba en penumbras
Cuando se disolvían los jugos milagrosos
Ya convertidos en brisa los espamos del viento
Y emigrados los besos a esa comarca ambigua
Habitada por lánguidas espumas,
Pulíamos proyectos
Organizando los días venideros
Engalanando instantes
aún sin diseñar por el destino
¡Horas felices !
Sabiendo –cada cual en secreto-
Que jamás podrían ser.

Así fue aquella época

¡Cómo pensar siquiera que marchabas al frente
del grupo aquella tarde!
Que consumiste el cargador entero
Sin levantar el dedo del gatillo
Y caiste después acribillada

¡¡ VIVA LA LIBERTAD !!
Me dicen que gritaste
Y ya en los estertores
Con tu sangre
Escribiste mi nombre en el asfalto
Y te moriste.

CUANDO CALLAS (George Eliot)

CUANDO CALLAS (George Eliot) Cuando callas también hablas de ti mismo.

Cuando callas un secreto
conozco tu fidelidad de amigo.

Cuando callas tu propio dolor
conozco tu fortaleza.

Cuando callas ante el dolor ajeno
conozco tu impotencia y tu respeto.

Cuando callas ante la injusticia
conozco tu miedo y tu complicidad.

Cuando callas ante lo imposible
conozco tu madurez y dominio.

Cuando callas ante la estupidez ajena
conozco tu sabiduría.

Cuando callas ante los fuertes y poderosos
conozco tu temor y cobardía.

Cuando callas ante lo que ignoras
conozco tu prudencia.

Cuando callas tus propios meritos conozco
tu humildad y grandeza.

El Silencio es el templo el sabio medita,
La cárcel de la que huye el necio
Y el refugio donde se esconden los cobardes.
Cuando callas,
Tú, ¿por qué lo haces?

Amor de ficción

Amor de ficción Amor de ficción de Mentiritas de Cinescopio.
tus caricias las percibo a través de los rayos catódicos,
todo lo embriagas...todo lo llenas,
lo abarcas todo , pero en la realidad...tus caricias son de otro,
pero entonces porque me duele...se que es ficción ...pero como duele

Amor de ficción de Mentiritas de Cinescopio.
Tu pasión vehemente y loca, explota mi corazón
en alegría desbordada, casi te toco, casi te huelo,
tu esencia casi es mía...sólo mía, de que sirve
si mis caricias no se usan, no sirven no funcionan,
pero entonces porque este dolor...se que es irreal
todo esto...pero que dolor.

Amor de ficción de Mentiritas de Cinescopio.
La ternura escapa de ti , de lo que dejas aquí
viaja por los éteres llega a mí y puedo sentir
tus manos, sentirte toda...pero en realidad nada es cierto,
pero...mi sangre hierve...es quimera todo esto ,
pero...porque mi sangre hierve.

Amor de ficción de Mentiritas de Cinescopio.
Al sentarme frente al ordenador, abro la pagina,
y tu estas aquí cerca de mi, con tu aliento fresco,
con tu pecho suspirando...con tu vos en letras,
con tu amor en letras...pero se que es mentira,
tu amor es de otro...tus letras son para otro,
eso lo sé claro que lo sé...pero este rojo y
palpitante amigo mío no entra en razón...y diario
al llegar la noche me ordena...anda...anda
ve por ella, tráela para mi...quiero amarla...
y yo ya sin voluntad le hago caso...y corro
prendo el monitor...y tu sales vienes hacia mi
y nos amamos como el Sol y la Luna,
tiernamente como dos bellos cervatillos silvestres...eso
pasa luego de que cierro la pagina Web ...y me quedo dormido...

Amor de ficción de Mentiritas de Cinescopio,
Se que no eres para mi, que en realidad amas
a otro, besas a otro, vives con otro, sientes con otro,
pero cada noche al dar las doce, esta tizón
encendido que es el corazón mío ...me manda
me obliga me dice anda ve por ella...y
yo ya sin voluntad...me siento frente,
al monitor...abro la pagina web...te busco
tembloroso y apasionado...
Se que no es cierto...que es mentira, que es

Amor de ficción de Mentiritas de Cinescopio,
pero me duele igual que los reales amores...
y yo me pregunto...¿Por qué?

(Prometo poner el autor.. es que lo olvide :o( )

CORAZÓN CORAZA (Mario Benedetti)

CORAZÓN CORAZA (Mario Benedetti) Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

HEMOS AMADO JUNTOS TANTAS COSAS...(Roberto Juarroz)

HEMOS AMADO JUNTOS TANTAS COSAS...(Roberto Juarroz) "..Tú seguirás allí desnuda como tú
y yo seguiré aquí desnudo como yo.."

Hemos amado juntos tantas cosas
que es difícil amarlas separados.
Parece que se hubieran alejado de pronto
o que el amor fuera una hormiga
escalando los declives del cielo.

Hemos vivido juntos tanto abismo
que sin ti todo parece superficie,
órbita de simulacros que resbalan,
tensión sin extensiones,
vigilancia de cuerpos sin presencia.

Hemos perdido juntos tanta nada
que el hábito persiste y se da vuelta
y ahora todo es ganancia de la nada.
El tiempo se convierte en antitiempo
porque ya no lo piensas.

Hemos callado y hablado tanto juntos
que hasta callar y hablar son dos traiciones,
dos sustancias sin justificación,
dos sustitutos.

Lo hemos buscado todo,
lo hemos hallado todo,
lo hemos dejado todo.

Únicamente no nos dieron tiempo
para encontrar el ojo de tu muerte,
aunque fuera también para dejarlo.

POEMA 10 (Pablo Neruda)

POEMA 10 (Pablo Neruda) Hemos perdido aún este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

TACTICA Y ESTRATEGIA (Mario Benedetti)

TACTICA Y ESTRATEGIA (Mario Benedetti) .
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
.
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
.
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
.
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
.
no haya telón
ni abismos
.
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites